Envases verdes y sostenibles
 
 
Joan Ricart
Consejero Delegado de Carré Noir Barcelona 
 
 
Vemos una clara tendencia al green packaging en paralelo a una reducción drástica de costes. Se asume que ser Eco-friendly es normalmente más caro que no serlo. Ahora se exige ser sostenible y más barato.
 
Wal-Mart declara haber ahorrado 4 millones de dólares sólo con la reducción de packaging en la categoría juguetes para la próxima campaña de Navidad. Se investigan y desarrollan materias similares al plástico, 100% compostables basadas en maíz o patata y así se otorga un Liderpack a la bolsa de malla OMEGA de Giró que es muy ligera y llega a soportar 500 gramos de peso de fruta por cada gramo de material utilizado.
 
Se crean papeles que no contienen madera y así nace TERRASKIN, un papel que se puede imprimir fabricado a base de silicatos y que no necesita agua para su producción; además es biodegradable devolviendo a la naturaleza la material prima con la que se ha fabricado.
 
Las marcas quieren demostrar a los consumidores y a la comunidad que intentan ahorrar en packaging y por tanto ayudar al consumidor con un precio de venta inferior. También comunican una clara vocación al respeto del medio ambiente con la eliminación de emisiones y vertidos.
 
En paralelo a todo ello, las marcas contraatacan a la marca del distribuidor lanzando peligrosos conceptos denominados BASIC... submarca de moda en estos momentos... somos igual de buenos pero más básicos... lo que constituye un complicado y arriesgado briefing para el brand design.
 
Tal como está ocurriendo con productos made in China que frustran por su endeble calidad, lo mismo pensamos que ocurrirá con la exagerada y coyuntural presión a la que esta sometido el sector del packaging. Cuando la crisis amaine, que lo hará, la marca distribuidor retrocederá a niveles normales y las marcas a través de la innovación y el diseño volverán a ser las máximas protagonistas del mercado.
 
No vemos a los consumidores comprando a granel, tal como auguraba en la crisis del petróleo de los 70 un colega, diciendo que llegaríamos a ir a comprar el suavizante para ropa a granel igual que hacían nuestros padres con el vino en la bodega.